Christian Rasmussen, singular investigador y fotógrafo danés enamorado de Yucatán, entregó a la Biblioteca Yucatanense su colección fotográfica que reunió en 50 años de trabajo, 30 de ellos en esta entidad federativa.
Parte de esas imágenes documentan tradiciones, creencias, rituales, quehaceres, costumbres y otros aspectos más de las comunidades rurales de Yucatán. También retratan paisajes, estampas, arquitectura, arte popular y aspectos de la vida cotidiana de los yucatecos así como elementos que hablan de la historia, personajes y costumbres en la capital de Yucatán.
Las fotos fueron captadas principalmente en el oriente y la costa yucateca así como en Mérida. Y se centran sobre todo en las personas.
Christian Rasmussen combinó sus conocimientos de antropólogo y fotógrafo para encontrar respuestas a su incansable curiosidad, guiada por una singular visión social y un innato pulso periodístico.
Este admirable extranjero quedó hechizado con México cuando lo visitó en 1974. Después, en viaje a Yucatán, bebió agua de pozo y se produjo el encantamiento maya que lo plantó en esta laja peninsular. Aquí se casó con la también investigadora Silvia Terán, antropóloga social.
Rasmussen trabajó para el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y colaboró con distintas instituciones, entre ellas la Universidad Autónoma de Yucatán.
Es autor de unos 12 libros de fotografía sobre cultura maya, la sociedad yucateca, la antropología social y la historia de esta región. Entre esas publicaciones están “Xocén: el pueblo en el centro del mundo (2004)”, en coautoría con su cónyuge Silvia Terán. También “Pintando las paredes de Yucatán”, trabajo sobre el arte urbano yucateco, publicado en formato digital.
Rasmussen entregó en comodato (préstamo) su archivo fotográfico a la Biblioteca Yucatanense para que investigadores, estudiantes y la población en general pueda conocerlo. El gobierno estatal informó en boletín de este hecho, sin precisar cuántas imágenes integran ese interesante acervo.
La firma de ese acuerdo se realizó en el Gran Museo del Mundo Maya, tras una conferencia del investigador, quien habló de su vida en México, particularmente en Yucatán.